desde el capitalismo primitivo (siglo XVII) enriquecido con el brutal despojo de minerales del nuevo mundo (America) por los conquistadores españoles fundamentalmente en oro y plata, lo que permitió un fuerte desarrollo en Europa del primer capitalismo financiero hasta el día de hoy donde ese mismo capitalismo desarrolla las fuerzas productivas más impresionantes que haya conocido la humanidad; con esto queremos decir que la historia del capitalismo en todas sus variantes (mercantilista, financiera, (neo)liberalismo, etc), no solo podemos pensar que es la historia del capitalismo sino de un verdadero camino transitado por el ser humano. Toda esta historia que como hemos dicho arranca en lejanos siglos hasta el día de hoy tiene triste y dramáticamente como desarrollo común la explotación del hombre por el hombre.
A este tema referido debemos señalar como un ítem absolutamente determinante la Segunda Guerra Mundial (1935;1946), un hecho donde podemos vislumbrar toda la irracionalidad y crueldad posible de desarrollar en harás del mantenimiento de un status quo de un sistema de clases, no es menor, todo lo contrario lo sucedido en Hiroshima, Nagasaki. Lo desproporcionado de estos hechos como toda la guerra en si, devastamiento de importantes ciudades europeas, millones de muertos, persecuciones raciales e ideológicas como no se habían conocido desde los tiempos más oscuros desde la edad media, llevo a plantearse la necesidad de la reconstrucción del capitalismo desde una perspectiva más coherente con las necesidades de los hombres que habitaban occidente; en esta coyuntura de desarrollaron teorías y acciones de un capitalismo más humanista como fueron las teorías keynesianas (J.M Keynes 1883;1946), estas teorías junto con otras se expresaron políticamente en forma social demócrata o social cristiana. Para el desarrollo de estas teorías se le dio una fuerte intervención al estado, como regulador principal de lo que en el liberalismo se conoce como mercado, esta regulación del estado llevo a través de estas doctrinas a lo que se conoce como "estados de bienestar", donde las clases trabajadoras dentro del mismo sistema pudo desarrollar un crecimiento muy importante en su actividad sindical y en sus organizaciones de base. No esta de más decir que las fuerzas ultraconservadoras de las políticas liberales jamas sintieron alguna simpatía por esta condición del estado capitalista, simplemente sea aggiornaban a una situación que de ultima les permitan mantener sus privilegios. Que queremos decir con esto, el liberalismo, siempre en sus fuerzas más reaccionarias conservo la profunda idea de un regreso a lo que ellos consideran un verdadero y sano capitalismo en donde el estado no interviene en la regularización de las variantes del estado.
Debió pasar muy buena parte del siglo XX, llegar a los años 70 de dicho siglo para que esas fuerzas reaccionarias tuvieran su revancha, en la figura de Margaret Thatcher en Inglaterra y Ronald Reagan en estado unidos, dos pesos pesados de las ideas más ultra liberales, ahí a partir de doctrinas como las de Milton Friedman, a través de instituciones de la universidad de Chicago donde el mismo dictaba sus cursos, lo que se conoce como la "escuela de Chicago" y su teoría del "fin de la historia" regeneran un capitalismo ultraconcervador que conocemos con el nombre de neoliberalismo.
Este neoliberalismo al que le estamos viendo desarrollándose esta llevando a la humanidad a un abismo del cual es muy difícil prever sus ultimas consecuencias, pero por todo lo desarrollado hasta acá y por sus características inhumanas nada bueno se puede esperar de el; de ahí la importancia de la lucha de los pueblos, de los hombres y esencialmente de la clase trabajadora para ponerle un limite a este flagelo.
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